[Nota de Prensa] Atentado incendiario en Centro Intercultural de Los Repollos, Puel Mapu.

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El Centro Intercultural Comunitario era una iniciativa conjunta entre habitantes no mapuche del barrio Los Repollos y la Comunidad Mapuche de las Huaytecas, en la Provincia de Rio Negro, Argentina. El lugar quedo completamente carbonizado tras un atentado incendiario del cual “aún no existen testigos ni responsables”, como lo señalaron las mujeres del grupo Trayen ko Newen* que conversaron con la Caravana.

La recuperación territorial de las Huaytekas.

Durante el recorrido de la Caravana de medios libres por Puel Mapu, esta se detuvo en distintas comunidades y medios autónomos, libres o comunitarios del territorio. Uno de los destinos a los que se nos había invitado era la Comunidad Huaytekas. Esta se encuentra ubicada entre los parajes rionegrinos de Los Repollos y El Foyel a 30 km del Bolsón.

En el año 2010 parte de la comunidad las Huaytekas inicio un proceso de recuperación territorial con la finalidad de resguardar un bosque con ejemplares de ciprés de las guaitecas (Pilgerodendron uviferum) y alerce patagónico (Fitzroya cupressoides)..

El ciprés de las guaytecas es la conífera más austral, crece en el sur de Chile y el suroeste de Argentina y dentro de la escala de conservación,
medida de la probabilidad de que una especie continúe existiendo en el presente o en el futuro cercano, se clasifica como vulnerable, lo que significa que presenta una alta probabilidad de convertirse en “especie en peligro de extinción”. Por otra parte el Alerce Patagonico es árbol originario del bosque húmedo templado valdiviano del sur de Chile y Argentina y se encuentra catalogado como “En peligro de extinción”.

Wikipedia.

Más allá de el tema ecológico, el bosque que hasta la actualidad resguarda la comunidad Mapuche, es de gran importancia espiritual para la comunidad, así lo señalan Elisa Ose y su madre Mirta Ñancunao, ambas mujeres mapuche, con quienes conversamos en el lugar donde ocurrió el atentado.

El territorio recuperado en el año 2010 estaba en manos de el abogado José Luis Martínez Pérez, en ese entonces era el ex titular y actual accionista de la Empres Forestal Rionegrina S.A (EMFORSA), quien había recurrido, con la finalidad de desalojar a la comunidad, a tres instancias judiciales de la Provincia: Juez civil, Camara Civil de Bariloche y el Superior Tribunal. Todas estas fallaron a favor del privado con orden de desalojo a la comunidad.

Pese a lo anterior la comunidad y en base al derecho indígena (Argentina), la comunidad recurrió a la Corte Suprema e interpuso un recurso extraordinario. El derecho indígena declara que la ocupación tradicional sobre el territorio incluye las tierras a las que la comunidad ha tenido acceso tradicionalmente, algo que el Estado está obligado a respetar y proteger. Basado en lo anterior en el año 2015, la Corte Suprema revocó los fallos de la Justicia de Río Negro y ordenó dictar una nueva sentencia que considero la perspectiva del derecho indígena.

La comunidad Huaytekas y los/as vecinas de Los Repollos.

Desde entonces la comunidad ha trabajado en conjunto con los vecinos del paraje los Repollos. Uno de los esfuerzos conjuntos que represento la unión de la comunidad mapuche las Huaytekas con el resto de vecinos del paraje Los Repollos era el Centro Comunitario Intercultural, iniciativa que debía ser parte de lo que la Caravana por Wallmapu documentara en su viaje. Pero días antes a a visita nos enteramos a través que el Salón de uso múltiple (SUM), la biblioteca y todos los proyectos que contenía el Centro Intercultural se habían visto interrumpidos dramáticamente por un atentado incendiario.

No es la primera vez que en la comunidad de las Huaytekas sufren atentados incendiarios, nos comentan Elisa y Mirta fuera de cámaras. Investigando nos damos cuenta que aproximadamente en la misma fecha pero con un año de diferencia, exactamente el día 17 de enero de 2018 existe una denuncia pública de un atentado incendiario al galpón de Audelina Valle, miembro de la comunidad.

Las mujeres de Trayen ko newen, la fuerza de la cascada.

“Cuando nosotros iniciamos este proyecto lo hicimos con muchas expectativas y nunca pensamos […] que concluyera de esta forma, si no que queríamos estar mas unidos y hacer más cosas.”

Susana Covos

Una vez en el lugar entrevistamos a Susana Covos, Patricia Ruiz y Mirta. Susana nació en el lugar, su abuelo llego a vivir en el paraje el año 1912, es docente en la escuela de la Comunidad Rinconada Nahuelpan. Patricia, es también antigua pobladora de los repollos, su familia llego a el paraje en los años cuarenta, es agente sanitario de la comunidad. Mirta Ñancunao es Werken y parte de la Comunidad Las Huaytecas.

La historia del lugar.

“este espacio particularmente se creo o empezó a funcionar como una cuestión turística en el 90 y algo, después de que se hizo la ruta asfaltada”.

Patricia Ruiz.

Patricia Ruiz nos cuenta que “hace muchos años el Municipio de Rió Negro le saco a muchas familias tierras entre las que estaba este sector, les iban sacando terrenos estratégicos, para decirlo de alguna forma, después que se hace la ruta, se crea este lugar que la municipalidad lo entrega a concesión para un privado, para uso turístico.” .

Sobre como se logra comenzar a hacer uso del lugar nos cuenta que todo inicio con la elaboración de un proyecto y la iniciativa de hablar con el gobierno de turno para pedir, como grupo de vecinos y junto a la comunidad, la concesión del lugar que se encontraba abandonado.

“después de trabajar mucho y conectarme con la comunidad arrancamos con un proyecto entre salud y otras instituciones […] para darle un auge a todo el paraje, porque es como un paraje que pertenece una parte a el Bolsón pero somos olvidados en muchas cosas políticas y orgánicas. Nos cuenta que en sus inicio en el espacio se pretendía “tener atención de salud […] a demás tener un espacio de elaboración, un espacio de encuentro”.

Es así como los vecinos y vecinas del paraje en conjunto con la Comunidad de Las Huaytekas comenzaron a usar el lugar “como un lugar para organizarnos, empezar a hacer reuniones, poder usarlo en el verano para poder hacer alguna feria y vender nuestros productos, hacer actividades comunitarias”

Susana Covos nos cuenta que “siempre hubo peleas con la municipalidad como para conseguir el lugar y demás […] tampoco se han hecho cargo de ninguna forma, siempre reniegan para dártelo y cuando te la dan ellos no participan absolutamente en nada, por ejemplo ahora se que quemo acá, no fuimos acompañadas por la municipalidad, no vino nadie ni a preguntar si estábamos vivas” .

El proyecto en si.

“había un salón grande y la idea era hacer otros talleres, hacer un curso de cestería. Tenemos un convenio hasta noviembre.”

Susana Covos.

Patricia complementa que:

“Acá se había logrado tener una biblioteca popular a raíz de una donación de una vecina de Bolson que trabaja en radio nacional de Bolson […] era un material muy interesante, importante para los vecinos que no tenemos nada y la habíamos bautizado, puesto el nombre de Juana Azurduy, la idea era seguir creciendo con ese espacio que no solo para los adultos si no para los niños del lugar o el que quiere, el turista que pasa por acá, hacer uso de esos libros”

En el lugar las mujeres nos comentan que también producían alimentos para comercializar, hacían torta frita, dulce de frutas, entre otras cosas. El espacio también contaba con un lugar para los niños/as con juguetes que donados.

La investigación de los hechos.

Respecto a las sospechas nos comentan que tienen varias hipótesis, pero no hay testigos evidentes hasta el momento.

Lo que si nos aclara Mirta Ñancunao desde el ser mujer mapuche, declaración con la que concuerdan Patricia y Susana es que “cuando dices comunidad indígena, hay una resistencia a que tengamos una participación activa en un lugar que no es parte del territorio, es un lugar que queríamos entre todos, los vecinos de repollo y nosotros, no era ni siquiera el territorio de ninguno, entonces por eso hacíamos el acuerdo con el municipio para tener un lugar que no sea de ninguna de las dos partes. No aceptan y en realidad somos vecinos de los repollos desde siempre, nos criamos juntos […] la idea de estar acá era un poco contrarrestar eso y no se logro.”

Finalmente Susana Covos nos relata acerca del rol que ha tomado la policía y el municipio ante este atentado.

“se quemo le dije a la policía y me dijeron si, si sabemos que se quemo y que fue adrede. Lo primero que preguntaron es si nosotras sospechamos de la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche), ¿Usted sospecha de la RAM?, dijeron que igual esta descartado porque ellos dejan un papel por ahí que dice RAM. Pense que me estaban tomando el pelo. Después han venido y sacado muestras, fotos, hoy vinieron otra vez pero no nos dicen nada, saben que fue quemado, intencional pero nada.”

Cuando les preguntamos si el incendio fue intencional o no, Susana nos responde que:

“Es re visible que fue a propósito eso no se como se salvo (apuntando a un pequeño puesto de ventas), esta todo roseado y lo intentaron prender, pero no tenemos respuesta, menos de la municipalidad, la municipalidad se maneja así, este lugar acá los repollos cuando conviene es municipal y cuando no conviene no es municipal, nos cobran barrido, luminaria, limpieza, hay que pedir por favor que nos lleven la basura, y el basural lo vinieron a hacer acá atrás.”

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